Para venta directa

Tu nombre es tu negocio: dale su propio sitio.

En venta directa casi todas comparten la misma tienda replicada donde nada dice quiénes son. Tu sitio propio cuenta tu historia, muestra tu catálogo y manda a tu WhatsApp, con tu dominio a tu nombre.

Portada de rosauracordova.com: foto real de Rosaura Córdova, Diamante Internacional Platino, en su tema platino, con botones de WhatsApp
Cliente real: visítalo en rosauracordova.com

Tres problemas que se acaban con tu negocio de venta directa en línea

Tu link es igual al de todas

La tienda corporativa no tiene tu cara ni tu voz. Tu sitio propio presenta quién eres, tu trayectoria y por qué unirse contigo y no con cualquiera.

Las interesadas se te pierden en el chat

Quien pregunta por unirse deja sus datos en tu sitio y te llega aviso. Las tienes en una lista con su seguimiento, no perdidas entre conversaciones.

Todo tu esfuerzo construye la marca de otro

Cada historia y cada publicación apuntan a tu dominio (tunombre.com), un activo tuyo que crece contigo aunque cambies de catálogo.

Demo interactivo

Pruébalo tú mismo, sin registrarte

Entra a El Catálogo de Sofía, un negocio de demostración con todo funcionando: recorre el catálogo y pregunta por un producto como lo haría tu clienta. Nada se envía de verdad, y tu versión llevaría tu marca, tus fotos y tus precios.

Negocio ficticio de demostración · demo-venta-directa.clikify.com.mx

Demo interactivo: El Catálogo de Sofía, negocio ficticio de demostración

Lo que tu sitio propio hace que un link replicado no

Cuenta tu historia, no la del corporativo

Tu cara, tu trayectoria y por qué unirse contigo: lo que la tienda replicada, igual para todas, nunca dirá.

Tu catálogo vigente, a la mano

Muestras los catálogos de la temporada y los actualizas cuando salen los nuevos, en tu propia dirección.

Tus prospectas, en tu lista

Quien se interesa deja sus datos en tu sitio y te avisamos. Ves de dónde llegó y a quién te falta darle seguimiento.

Un dominio que es tuyo, no prestado

Todo tu esfuerzo construye tunombre.com, un activo que crece contigo aunque cambies de catálogo.

Tú sigues en lo tuyo; nosotros lo dejamos funcionando

Nada de plantillas que tú tienes que armar. Lo hacemos por ti y empiezas gratis.

  1. 1

    Nos cuentas de tu negocio

    Por WhatsApp: qué haces, tu menú o tus servicios. Sin formularios largos ni juntas.

  2. 2

    Lo armamos y lo pruebas gratis

    Nosotros lo diseñamos y lo dejamos funcionando; tú lo usas 30 días gratis.

  3. 3

    Si te funciona, sigues

    Si te convence, pagas la implementación inicial (o va por nuestra cuenta en el plan anual), registramos tu dominio a tu nombre y arranca tu mensualidad. Si no te sirve, lo damos de baja sin costo.

Caso real

Rosaura Córdova

Joyería por catálogo · venta directa · Estados Unidos

Diamante Internacional Platino en Estados Unidos, con su sitio en tema platino: su foto real, su historia y sus catálogos por país, no una tienda replicada.

Lo que cuesta para venta directa

Tu sitio personal con tu historia, tu catálogo vigente y tu WhatsApp, en tu propio dominio.

Todo empieza con 30 días de prueba gratis: te lo entregamos funcionando y decides con tu negocio andando.

Ver todos los precios y paquetes

Sitio

Que el mundo te encuentre

$179/mes

+ $1,990 una sola vez por la implementación inicial

En plan anual, la implementación va por nuestra cuenta.

Conocer la oferta

Preguntas de venta directa

¿Sirve aunque yo no maneje la tienda en línea?

Sí. Tu sitio no reemplaza la tienda de tu empresa: presenta tu marca personal y manda a tus prospectas y clientas directo a tu WhatsApp o a tu link oficial.

¿Puedo mostrar los catálogos vigentes?

Sí. Tu sitio puede mostrar tus catálogos de temporada y actualizarse cuando salen los nuevos.

¿El dominio queda a mi nombre?

Sí. Tu dominio se registra a tu nombre y es tuyo, aunque algún día dejes de usar el servicio.

Sin letra chiquita

Platícanos de tu negocio y te decimos cómo quedaría

Un mensaje basta. Te responden personas reales, sin compromiso y sin letra chiquita.

Prefiero que me escriban